Tu diseñador registró el dominio. Eso no significa que sea tuyo. Cómo comprobarlo en dos minutos y qué hacer si la respuesta no es la que esperabas.
Hay una pregunta que casi ningún autónomo sabe responder, y se tarda dos minutos en averiguarlo: si mañana la persona que te hizo la web dejara de contestar al teléfono, ¿podrías quedarte con tu dominio?
La web no. El dominio. La dirección en sí, lo que llevas rotulado en la furgoneta, impreso en las tarjetas y puesto en el escaparate.
Para muchos negocios pequeños la respuesta sincera es que no, y se enteran en el peor momento posible.
Por qué pasa esto
Casi nunca es mala fe. Suele ser comodidad.
Alguien te monta la web en 2019. Tú estás liado sacando adelante el negocio y no tienes ningún interés en registradores ni en DNS, así que te dice déjamelo a mí, y registra el dominio en su cuenta, con su tarjeta y con su correo. Todo funciona. Le pagas, la web se publica y nadie vuelve a pensar en el tema.
Hasta que pasa una de estas. Cierra. Discutís por una factura. Se jubila. Se pone enfermo. Caduca la tarjeta de la renovación y el aviso llega a un correo que tú no has visto nunca. En todos esos casos el dominio es legalmente suyo y no tuyo, y recuperarlo va de incómodo a imposible.
La versión incómoda te cuesta unas semanas y unas cuantas llamadas desagradables. La versión imposible es que el dominio caduque, lo registre otro y tus clientes acaben en una página llena de anuncios. Con él se van tu posicionamiento en Google, tus correos y todos los enlaces que alguien haya compartido alguna vez.
Cómo comprobarlo en dos minutos
Los registros de dominios están en una base de datos pública que se llama Whois. Guarda quién es el titular, las fechas de registro y caducidad y los servidores de nombres.
Si tu dominio es .es, entra en dominios.es, que es el registro oficial que gestiona Red.es, escribe tu dominio y pulsa Comprobar.
Si es .com o cualquier otra extensión, te vale cualquier consulta Whois. Tu proveedor casi seguro que tiene una.
Antes de asustarte con lo que veas, dos cosas.
La primera: desde que cambió la normativa de protección de datos en 2018, los registradores ocultan los datos personales de los titulares particulares. Es muy normal que veas datos protegidos o un servicio de privacidad en lugar de un nombre. Eso no demuestra nada por sí solo.
La segunda, y más útil: el Whois no siempre te va a decir lo que necesitas saber. La prueba de verdad no es el registro público, es la cuenta. Pregúntate si tú puedes entrar en el panel del registrador, ver el dominio y cambiar la tarjeta. Si no puedes, no lo controlas, diga lo que diga el registro público.
Las tres preguntas que importan
Olvídate del vocabulario técnico. Hazle estas tres preguntas por escrito a quien te lleve la web y guárdate la respuesta.
- ¿A nombre de quién está registrado el dominio? Tiene que estar a tu nombre o al de tu empresa, no al suyo ni al de su agencia.
- ¿Qué correo figura como contacto administrativo? Tiene que ser un correo que puedas abrir hoy mismo. Si el aviso de renovación llega a un sitio que no puedes leer, te enterarás de que ha caducado cuando se caiga la web.
- ¿Me puedes dar el acceso, o pasarlo a una cuenta mía? Lo que te responda aquí te dice casi todo sobre con quién estás tratando.
Cualquiera que sea razonable te contestará a las tres sin problema. Si duda, esa duda ya es la respuesta.
Qué hacer si la respuesta no es la buena
No empieces acusando a nadie. En la mayoría de los casos esto se montó con descuido, no con mala intención, y la solución es papeleo.
Tienes dos caminos.
Cambiar el titular. El dominio se queda donde está y el nombre que figura pasa a ser el tuyo. En un .es este cambio necesita la confirmación del contacto administrativo actual, así que solo funciona si la otra persona colabora.
Traspasarlo a una cuenta tuya. Abres cuenta en el registrador que tú elijas, quien lo tiene te da un código de autorización y el dominio se mueve. Suele ser la mejor opción, porque al terminar tienes la cuenta y no solo el nombre en una ficha.
Ninguna de las dos es cara. Un traspaso viene a costar lo que una renovación anual y normalmente te suma un año de registro por el camino.
Si quien lo tiene ha desaparecido de verdad, escribe directamente al registrador y explica la situación. Tienen procedimientos para estos casos. Son lentos y te van a pedir que demuestres que el negocio es tuyo, cosa mucho más fácil si tienes facturas, una marca registrada o el alta de autónomo a ese mismo nombre.
Hazlo aunque esté todo bien
Si las respuestas son correctas, dedica diez minutos más a tres cosas.
Activa la renovación automática. La mayoría de los dominios que se pierden no se pierden en un conflicto, se pierden por un olvido.
Mira la fecha de caducidad y apúntala en el calendario con un mes de margen, al margen de cualquier correo recordatorio.
Comprueba que la tarjeta de la cuenta seguirá siendo válida dentro de dos años. Una tarjeta caducada es la forma más habitual de que un negocio que funciona pierda un dominio que funciona.
Preguntas frecuentes
¿El dominio entra en la cuota mensual?
Depende del acuerdo, así que pregúntalo siempre. En el nuestro sí: el dominio se registra a tu nombre, la renovación va incluida en la cuota y si un día te vas, te lo llevas. Esa última parte conviene confirmarla con cualquier proveedor antes de firmar nada.
Mi web y mi dominio están en empresas distintas. ¿Es un problema?
No, es completamente normal y muchas veces es lo más sensato. El dominio apunta a donde esté alojada la web. Lo que importa es que tú tengas acceso a las dos cosas.
¿Puedo mover el dominio sin que se caiga la web?
Sí. Un traspaso cambia quién te cobra el nombre, no cambia por sí solo desde dónde se sirve la web. Hecho en el orden correcto no hay ni un minuto de corte.
¿Cuánto tarda un traspaso?
Normalmente unos días. En casi todas las extensiones hay un periodo de espera obligatorio, y un dominio registrado o traspasado en los últimos 60 días no se puede volver a mover todavía.
Resumiendo
Ve a mirarlo ahora, mientras está todo tranquilo y no hay nada roto. Dos minutos hoy salen muchísimo más baratos que quince días de llamadas de emergencia dentro de un año.
Si compruebas que la respuesta no es la buena y prefieres que alguien te lo resuelva, nosotros lo hacemos a menudo cuando montamos páginas web, y registramos los dominios a nombre del cliente por norma. Cuéntanos qué has encontrado y te diremos con franqueza si hay que arreglarlo o no.