Una landing page y una web no son lo mismo. Aquí tienes la diferencia en cristiano y cómo saber cuál necesita de verdad tu negocio.
Alguien te dice que necesitas una landing page. Otro te dice que necesitas una web. Suenan a lo mismo, y las palabras se usan a la ligera, así que normal que a un autónomo le cueste saber qué está comprando en realidad.
Aquí tienes la diferencia en cristiano, y cómo saber cuál necesitas.
Qué es una web
Una web es tu casa completa en internet. Tiene varias páginas, inicio, tus servicios, sobre ti, contacto, quizá un blog, y está hecha para que te encuentren en Google con el tiempo y para responder cualquier duda que tenga un cliente. Es donde va la gente a mirarte, y trabaja las 24 horas como tu escaparate.
Qué es una landing page
Una landing page es una sola página hecha para un único trabajo: que un visitante concreto haga una acción concreta. Sin menú lleno de distracciones, sin irse a otras páginas. Solo un mensaje enfocado y un botón claro, normalmente "llama ahora", "reserva" o "pide presupuesto".
La landing es la página a la que mandas el tráfico de pago. Pones un anuncio en Google o Instagram y, en vez de soltar a la gente en tu página de inicio llena de cosas, la mandas a una página hecha solo para convertir esa campaña.
La diferencia clave
Una web está hecha para que te encuentren. Una landing está hecha para convertir. La web responde "¿quién es este negocio?" La landing responde "¿pulso el botón ahora mismo?" Una es amplia y permanente, la otra es estrecha y enfocada.
¿Cuál necesita tu negocio?
Necesitas una web si quieres que te encuentren en Google, parecer un negocio establecido y dar a los clientes un sitio donde conocer todo lo que haces. Para casi cualquier negocio local, esta es la base, y va primero. No puedes tapar con anuncios el no tener una casa propia en internet.
Necesitas una landing page si vas a poner anuncios o una campaña concreta y quieres sacar el máximo de consultas a esa inversión. Es una herramienta que va al lado de tu web, no en su lugar.
La mayoría de los negocios pequeños empiezan por una web pequeña y afilada y añaden landings después, cuando empiezan a anunciarse. Si alguien intenta venderte una sola landing como toda tu presencia online, cuidado: serás invisible en las búsquedas y no tendrás dónde explorar para quien llegue de forma orgánica.
Una trampa habitual
Las ofertas baratas de "web de una página" mezclan mucho esto. Una web de una sola página bien hecha puede valer para un negocio muy simple, pero asegúrate de que sigue haciendo el trabajo de una web: que Google la encuentre, que deje claro qué haces y dónde, y que pueda crecer. Una landing disfrazada de web entera te frenará en cuanto quieras posicionar en tu zona.
Preguntas frecuentes
¿Una sola página puede ser las dos cosas?
Hasta cierto punto. Una página única bien hecha puede ser encontrable y enfocada para una oferta muy simple. Pero cuantos más servicios y zonas cubras, más te conviene tener páginas propias para cada uno, y eso es una web, no una landing.
¿Necesito una landing si no me anuncio?
Normalmente todavía no. Las landings se ganan su sitio cuando llevas tráfico de pago. Empieza por una web que te encuentren gratis, y añade landings cuando empieces con anuncios.
¿Cuál es más barata?
Una landing suele ser más barata de hacer que una web de varias páginas, pero hace un trabajo distinto y más estrecho. Más barato no es lo mismo que lo correcto. Compra la que encaje con tu objetivo.
¿No tienes claro cuál necesitas? Cuéntanos tu objetivo y te decimos cuál, sin venderte de más. Mira qué aspecto tiene una buena base en nuestro servicio de diseño web, y lee qué poner en tu web mientras lo planeas.