Algo que casi ningún diseñador web te va a decir: el motivo por el que tu web tarda tres meses en vez de tres semanas casi nunca es el desarrollo. Es esperar a que tú mandes el contenido.
Y no es porque los dueños de negocios sean desorganizados. Es porque nadie les dice nunca qué hace falta exactamente. "Mándame algún texto sobre tu negocio" es un encargo francamente difícil cuando no lo has hecho jamás.
Así que aquí tienes la versión concreta, página a página, más la lista de cosas que reunir antes de empezar.
El principio que hace fácil escribir
Escribe respuestas a las preguntas de tus clientes, no una descripción de ti mismo. Cada página debería ayudar a alguien a resolver una de estas cinco cosas:
- ¿Puedes hacer justo lo que necesito?
- ¿Cubres mi zona?
- ¿Puedo fiarme de ti?
- ¿Cuánto va a costar más o menos?
- ¿Qué tengo que hacer ahora?
Si un párrafo no ayuda con alguna de esas, es decoración. Esta sola idea quita casi toda la dificultad, porque ya respondes a estas preguntas por teléfono todas las semanas.
La página de inicio
La primera frase debe decir qué haces, dónde y para quién. "Electricista de urgencias en Málaga y Costa del Sol, 24 horas" le dice a la visita todo lo que necesita en ocho segundos. "Bienvenido a nuestra web" no le dice nada y desperdicia el espacio más valioso que tienes.
Después: tus servicios principales con enlaces, un par de pruebas de confianza (reseñas, años en el oficio, una foto de trabajo real) y un siguiente paso evidente. El teléfono visible sin tener que bajar.
Una página por servicio
No una sola página con la lista de todo. Una página por servicio principal, porque es lo que la gente busca y lo que Google puede posicionar. En cada una:
- Qué es el servicio, con las palabras que usan los clientes y no con jerga del gremio.
- Qué incluye y qué no.
- Cuánto cuesta más o menos, aunque sea una horquilla o un precio desde.
- Cuánto se suele tardar.
- Qué pasa cuando te contactan.
- Dos o tres preguntas que te hacen sobre ese trabajo absolutamente siempre.
Esas respuestas frecuentes son el contenido más infravalorado de la web de un negocio pequeño. Son fáciles de escribir porque ya las dices en voz alta constantemente, y son justo el tipo de respuesta clara que el buscador recoge.
Quiénes somos
Ni tu biografía ni "nos apasiona la excelencia". La gente lee esta página por un motivo: decidir si eres de fiar. Así que dale pruebas. Cuánto tiempo llevas en esto, tus titulaciones y tu seguro, quién forma el equipo, una foto real de una persona real y la zona que cubres.
Una foto tuya al lado de tu furgoneta trabaja más que tres párrafos de adjetivos.
Tus trabajos
Fotos de obras terminadas, con un pie que diga qué era y dónde. Antes y después cuando el cambio impresione. En la mayoría de oficios esta página vende más que todo lo demás junto, como vimos en páginas web para empresas de reformas.
Contacto
Que no cueste nada: un teléfono que se pueda pulsar, WhatsApp, un formulario corto de cinco campos como mucho, los municipios que cubres, tu horario y en cuánto respondes. Si trabajas con cita, un enlace de reserva.
Las páginas legales
Aviso legal, política de privacidad y política de cookies, enlazadas en el pie. No son opcionales para la web de un negocio en España, y lo vimos en detalle en qué necesita tu web por ley en España.
La lista que hay que reunir antes de empezar
Si le mandas esto a tu diseñador, tu proyecto pasa de meses a semanas:
- Tu logo, con la mejor calidad que tengas. Si no tienes, dilo desde el principio.
- De diez a veinte fotos de tus trabajos, tu local, tu furgoneta, tu equipo. Las del móvil valen y son mejores que las de banco de imágenes.
- La lista de tus servicios, empezando por los que quieres hacer más.
- Precios u horquillas, aunque sean aproximados, y una nota de lo que prefieres no publicar.
- Los municipios y zonas que cubres.
- Tu horario, incluido si haces urgencias fuera de hora.
- Teléfono, correo y WhatsApp tal y como quieres que aparezcan.
- Dos o tres reseñas de clientes que te parezca bien citar.
- Certificaciones y seguro que merezca la pena mencionar.
- Un párrafo sobre ti, escrito mal. En serio: mal está bien. Cualquier diseñador decente puede pulir tus palabras. Lo que nadie puede es inventarse tus veinte años de oficio.
Consejos de redacción que sí notan
- Frases cortas y palabras normales. Escribe como le hablas a un cliente.
- Sé concreto. "Respuesta rápida" no significa nada. "Normalmente estamos allí en menos de una hora" sí.
- Usa números. Años, precios, plazos, distancias. Los datos generan confianza; los adjetivos no.
- Di también lo que no haces. Ahorra tiempo a todos y transmite honestidad.
- Léelo en voz alta. Si no se lo dirías a un cliente a la cara, reescríbelo.
Qué dejar fuera
- Fotos de banco con desconocidos sonriendo en una oficina en la que no has estado nunca.
- "Nos apasiona", "vanguardia", "soluciones", "sinergias".
- Bloques enormes de texto que no lee nadie.
- Un carrusel gigante que empuja tu teléfono fuera de la pantalla.
- Vídeo que arranca solo con sonido.
- Un menú de catorce apartados cuando tienes cuatro servicios.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas páginas necesita mi web?
Para la mayoría de negocios pequeños, de cinco a ocho: inicio, una página por servicio principal, quiénes somos, trabajos, contacto y las legales. Añadir más compensa cuando tienes algo concreto que decir, como un municipio en el que quieres posicionar.
¿Escribo yo el contenido o lo escribe el diseñador?
Lo mejor sale de una mezcla. Tú pones los datos, los precios, las fotos y las palabras en bruto. Un buen diseñador o redactor les da forma. Lo que nunca funciona es que el diseñador se invente detalles de tu negocio.
¿Debo poner precios en la web?
Alguna referencia, sí. Un precio desde o una horquilla filtra a quien nunca tuvo un presupuesto realista y te ahorra tiempo. No hace falta una lista completa para trabajos que varían.
¿Cuántas fotos necesito?
De diez a veinte para lanzar, y sigue añadiendo. Dedica cinco minutos a hacer fotos al terminar cada trabajo y en un año tendrás un portfolio que tu competencia no puede igualar.
¿Y si no tengo el contenido preparado?
Empieza igualmente con lo que tengas y mejóralo. Una web publicada con contenido suficiente gana a una perfecta que no sale nunca porque falta una foto. Si el cuello de botella es escribir, nuestro servicio de contenido con IA se encarga del borrador a partir de tus datos.
El contenido es la parte del proyecto que el cliente teme y que el diseñador espera en silencio. Desglosada en una lista, es una tarde de trabajo. Si quieres ayuda para convertir tus notas y tus fotos en páginas que de verdad traigan consultas, echa un vistazo a nuestras webs o solicita una consulta gratuita.
