Piensa en lo que haces tú cuando una página no carga. No esperas con paciencia admirando la ruedecita. Le das a atrás y pruebas el siguiente resultado. Tus clientes hacen exactamente lo mismo, y la mayoría lo hace desde el móvil, con datos, de pie en un aparcamiento.
La velocidad es lo menos visible de una web y una de las cosas más caras de tener mal. Nunca ves las consultas que has perdido, porque esas personas no llegaron nunca. Aquí tienes cómo saber si la tuya va lenta, qué lo suele causar y qué lo arregla de verdad.
Qué significa "lenta" exactamente
No hay que adivinarlo. Google publica los umbrales que usa, las llamadas Core Web Vitals, y vale la pena conocerlos porque se miden con visitas reales desde móviles reales:
- Largest Contentful Paint (LCP), es decir cuánto tarda en aparecer el elemento principal en pantalla. Bien es 2,5 segundos o menos. Por encima de 4 segundos se considera malo.
- Interaction to Next Paint (INP), lo rápido que responde la página cuando alguien pulsa algo. Bien es 200 milisegundos o menos.
- Cumulative Layout Shift (CLS), cuánto se mueve la página mientras carga. Bien es 0,1 o menos. Este es el que hace que la gente pulse el botón equivocado.
Si tu página de inicio tarda cinco o seis segundos en mostrar algo útil en el móvil, no estás en una zona gris. Estás perdiendo gente antes de que lea una palabra.
Por qué te cuesta dinero
Cuando una web va lenta pasan tres cosas distintas, y se acumulan:
- La gente se va. Cada segundo extra de espera te quita una parte de las visitas, y quien se va suele ser el que tenía prisa, que en un oficio significa el que tenía una urgencia.
- De los que se quedan, contactan menos. Una web pesada y que salta da sensación de poco profesional, y esa sensación se traslada a cómo juzgan tu trabajo.
- Google se da cuenta. La experiencia de página es una de las señales que usa Google. Siendo honestos, la relevancia y el contenido pesan más que la velocidad, así que una web rápida no va a superar a otra genuinamente mejor. Pero cuando dos negocios locales están igualados en lo demás, la velocidad es un desempate que sí controlas. Tienes el panorama completo en nuestra guía para posicionar tu negocio local en Google.
Las causas habituales
En la práctica, las webs lentas de negocios pequeños casi siempre se reducen a las mismas cosas:
- Imágenes enormes sin optimizar. Es la causa número uno, con diferencia. Una foto recién sacada del móvil o de la cámara puede pesar 4 o 5 megas. Mostrada a 800 píxeles de ancho debería pesar unos 60 kilobytes. Multiplica ese error por una galería de fotos de obra y la página es gigante.
- Hosting compartido barato. Si tu web está en un servidor económico y saturado, todo lo demás que arregles está limitado por lo que tarde el servidor en responder.
- Sobrecarga de constructores y plugins. Los editores de arrastrar y soltar añaden capas de código, y cada plugin extra trae sus propios scripts y estilos. Es una contrapartida real de esas plataformas, que vimos en Wix frente a contratar a un diseñador.
- Scripts de terceros. Widgets de chat, etiquetas de seguimiento, carruseles de reseñas, mapas incrustados, fuentes externas. Cada uno es una petición al servidor de otro, y tu página espera.
- Sin caché. Sin ella, tu servidor reconstruye la misma página desde cero para cada visita.
Mide tu web en dos minutos
Abre Google PageSpeed Insights, pon tu dirección y lee el resultado. Dos cosas importan sobre cómo hacerlo:
- Mira la pestaña de móvil, no la de escritorio. El móvil es donde está la mayoría de tus visitas y donde las puntuaciones siempre son peores.
- No te fíes de tu propia experiencia con la web. Tú la abres con el wifi de la oficina y todo ya en caché, así que te parece que va bien. Eso no es lo que recibe alguien que entra por primera vez con datos.
Pruébala también en tu móvil con el wifi apagado, a mediodía. Ese es el test honesto.
Qué lo arregla de verdad
Más o menos por orden de cuánta diferencia hacen para el esfuerzo que cuestan:
- Arregla las imágenes. Redúcelas al tamaño en el que realmente se muestran, guárdalas en WebP y aplica carga diferida a todo lo que quede más abajo. En la mayoría de webs de negocios pequeños, este solo paso lo cambia todo.
- Ponte un hosting decente. No necesariamente caro, simplemente no saturado. Nosotros alojamos en Microsoft Azure, y es buena parte de por qué nuestras webs responden rápido.
- Quita lo que no usas. Cada plugin, widget y etiqueta de seguimiento que no necesitas de verdad es coste puro.
- No cargues el seguimiento antes del consentimiento. Ayuda a la velocidad y además es lo que exige la normativa de cookies, que es una coincidencia agradable. Lo tienes en qué necesita tu web por ley en España.
- Activa la caché y usa un CDN si atiendes visitas de más de una región.
- Reserva el espacio de las imágenes indicando sus dimensiones, para que el diseño deje de saltar mientras carga.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debería tardar en cargar mi web?
Apunta a que el contenido principal aparezca en 2,5 segundos o menos con conexión móvil. Por debajo de 2 segundos se nota rápida de verdad. Cualquier cosa por encima de 4 segundos te está costando visitas.
¿La velocidad afecta de verdad al SEO?
Sí, pero en su justa medida. La velocidad es una señal de posicionamiento a través de la experiencia de página, mientras que la relevancia y la calidad del contenido pesan más. Su mayor efecto suele estar en la conversión más que en el ranking: el mismo tráfico, más consultas.
¿Por qué mi web de Wix o WordPress va lenta?
Normalmente por la sobrecarga de la plataforma más una plantilla pesada, varios plugins e imágenes sin optimizar. Las dos se pueden acelerar bastante, sobre todo arreglando imágenes y quitando plugins, aunque tienes menos control sobre la base que con una web hecha a medida.
¿Tanto ralentizan las fotos una web?
Sí. Las imágenes suelen ser la mayor parte del peso de una página, así que casi siempre son lo primero que hay que mirar. Bien redimensionadas y convertidas a WebP, una galería puede reducirse un 90 por ciento sin pérdida visible de calidad.
¿Cuánto cuesta arreglar una web lenta?
Suele costar menos de lo que la gente espera. Optimizar imágenes y quitar scripts que no se usan son normalmente unas pocas horas de trabajo. Si la causa de fondo es el hosting o una web mal construida, puede implicar cambiar de alojamiento o rehacerla, y esa es otra conversación.
Una web rápida no es un lujo, es la diferencia entre que una visita se convierta en consulta o desaparezca sin más. Todas las webs que hacemos van optimizadas y bien alojadas de serie, así que la velocidad no es algo que tengas que vigilar. Echa un vistazo a nuestras webs o solicita una consulta gratuita y te diremos encantados qué está frenando la tuya.
